-creo hoy-
El dolor a veces es otras cosas (ilusión, duda, sospecha, expectación)
El dolor a veces no duele
ni cuando es dolor
como hoy -creo-
todo va cambiando y como en una casualidad insorprendente
nos lleva un paseo (no podría decir que soy llevada, o que me llevás)
por una cinta color tiza
de cosas que pasan
y son corrientes
-como el silencio, a veces-
Nos miramos los zapatos
oyendo el crujido como de hojas secas
de las bocamangas
La imaginación o el aire no sé bien
disparan un abrazo de tres
que no nos damos
A Ana
A Pancho
jueves, 29 de julio de 2010
martes, 8 de junio de 2010
nunca es otra vez
¿qué
te hostiga todavía desde un pasado que ya no existe? ¿quién nombra el miedo
en la réplica
tantas veces? ¿quién dijo que tenías que traerlo como insignia?
esa imagen te engañó y vos engañaste a esa imagen
a pesar de la arena que se escurría / en cuál empuñadura
no quisiste encarnar la vida
ese rompecabezas roto que ordenabas siempre después
te relamías en tus ahorros que terminaban siempre por enjuagarse
diluidos
No eran más que tiempo.
(algo te sigue buscando / podrías hacer el favor de estarte quieto)
¿otra vez el azar en unos ojos raros te llama? aunque es endeble tu vigilia, desde el cuerpo aterido y somnoliento el niño siempre mira
los colores se quieren derramar allende el estrecho vaso imaginario
¿no es ésta otra vez la primera? ¿has visto acaso a un gesto repetirse
(un miedo exacto o el temblor de una llegada
justo antes)?
no es posible mirar nada dos veces y sin embargo
removés la pintura de un balde seco / tratando de encontrar
un mural con el mapa
te hostiga todavía desde un pasado que ya no existe? ¿quién nombra el miedo
en la réplica
tantas veces? ¿quién dijo que tenías que traerlo como insignia?
esa imagen te engañó y vos engañaste a esa imagen
a pesar de la arena que se escurría / en cuál empuñadura
no quisiste encarnar la vida
ese rompecabezas roto que ordenabas siempre después
te relamías en tus ahorros que terminaban siempre por enjuagarse
diluidos
No eran más que tiempo.
(algo te sigue buscando / podrías hacer el favor de estarte quieto)
¿otra vez el azar en unos ojos raros te llama? aunque es endeble tu vigilia, desde el cuerpo aterido y somnoliento el niño siempre mira
los colores se quieren derramar allende el estrecho vaso imaginario
¿no es ésta otra vez la primera? ¿has visto acaso a un gesto repetirse
(un miedo exacto o el temblor de una llegada
justo antes)?
no es posible mirar nada dos veces y sin embargo
removés la pintura de un balde seco / tratando de encontrar
un mural con el mapa
lunes, 17 de mayo de 2010
Sobre el ritmo (y las urgencias aparentes)
1.
qué nos pasa que tardar
nombra el simple acto de usar
tiempo para algo
y a la vez usarlo, pero demasiado
2.
tardanza se llaman la acción
y el efecto de tardar
es decir que tardar
es actuar, pero medido en tiempo
3.
la verdad de las mil maneras
es la verdad siempre vigente
se llama ritmo, la queramos o no
qué nos pasa que tardar
nombra el simple acto de usar
tiempo para algo
y a la vez usarlo, pero demasiado
2.
tardanza se llaman la acción
y el efecto de tardar
es decir que tardar
es actuar, pero medido en tiempo
3.
la verdad de las mil maneras
es la verdad siempre vigente
se llama ritmo, la queramos o no
miércoles, 28 de abril de 2010
Se sigue
Sigo estando adentro mío
abro los ojos y la misma mano
tamborilea muy muy lento
sólo el dedo índice
adentro de esa mano
atrás del ojo que la mira
estoy yo
como hace veinte años
como hace más de veinte años
habrá que dejar
de amatambrar la carne del alma
para no salir
Como en aquel tiempo que ya no me pertenecía
aquel recuerdo en la tierra de las hamacas
en la ciudad secreta de los bandidos de pomelo
los amores malogrados
los hijos de palacio
sigo estando dentro mío
habrá que cortarla con buscarse
en el manual del ciudadano
consultando la grilla de las opiniones públicas
como acá nomás
arriba empezando el poema
desde atrás de la mano entumecida
sigo estando
abro los ojos y la misma mano
tamborilea muy muy lento
sólo el dedo índice
adentro de esa mano
atrás del ojo que la mira
estoy yo
como hace veinte años
como hace más de veinte años
habrá que dejar
de amatambrar la carne del alma
para no salir
Como en aquel tiempo que ya no me pertenecía
aquel recuerdo en la tierra de las hamacas
en la ciudad secreta de los bandidos de pomelo
los amores malogrados
los hijos de palacio
sigo estando dentro mío
habrá que cortarla con buscarse
en el manual del ciudadano
consultando la grilla de las opiniones públicas
como acá nomás
arriba empezando el poema
desde atrás de la mano entumecida
sigo estando
sábado, 10 de abril de 2010
Del más limpio canto que cantan los santos que aman vivir
Es un niño desnudo
sentado en el suelo
jugando
No tiene de malo
nada, de lo nada de malo
que tiene la nada. Escucha un leve ruido
: lo llama
un llamado que tiene
de malo la nada
Si llaman de allá
donde las canillas no se rompen
¿vas a estar, chico de la rasta y los ojos crispados
de la ferretería?
¿vas a estar, viejo danés llamado ole
con el abrazo de nube más grande del mundo?
Si voy donde las venas y el pelo no van
¿te veré rostro hermoso, rostro que tanto ha llorado,
cada día en la lisa sonrisa de un espejo cualquiera?
Allá donde no hay muelas ni ombligo y el sol no quema
¿vendrás conmigo dulce carne aterciopelada
que tan ciegamente he masacrado?
¿Podrá desdoblarse el maestro, y enseñarme allá
donde no se aprende nada, mientras se queda acá
haciendo todo mejor
como cuando estábamos todos?
Allá donde no hay nombres ¿se acordarán de la palabra
con que nombraba a la primera mujer
de diamante y vegetales?
¿podrá acaso responder si me asusto,
a mi sobresalto de hipo?
¿Quién será el que llama?
¿con qué argumentos me arrebata
el silencio de la noche
todos los tipos de ciclos
todos los ruidos del día?
¿con cuáles razones me convoca en otro sitio
en ningún sitio
para qué?
¿con qué amor tan sincero me querrá convencer
de que me vaya?
Allá donde no crecen los árboles ¿estará
este pájaro imberbe holgazán
que canta descarado en la ventana
mientras un niño levanta
la vista
quizás
responde?
sentado en el suelo
jugando
No tiene de malo
nada, de lo nada de malo
que tiene la nada. Escucha un leve ruido
: lo llama
un llamado que tiene
de malo la nada
Si llaman de allá
donde las canillas no se rompen
¿vas a estar, chico de la rasta y los ojos crispados
de la ferretería?
¿vas a estar, viejo danés llamado ole
con el abrazo de nube más grande del mundo?
Si voy donde las venas y el pelo no van
¿te veré rostro hermoso, rostro que tanto ha llorado,
cada día en la lisa sonrisa de un espejo cualquiera?
Allá donde no hay muelas ni ombligo y el sol no quema
¿vendrás conmigo dulce carne aterciopelada
que tan ciegamente he masacrado?
¿Podrá desdoblarse el maestro, y enseñarme allá
donde no se aprende nada, mientras se queda acá
haciendo todo mejor
como cuando estábamos todos?
Allá donde no hay nombres ¿se acordarán de la palabra
con que nombraba a la primera mujer
de diamante y vegetales?
¿podrá acaso responder si me asusto,
a mi sobresalto de hipo?
¿Quién será el que llama?
¿con qué argumentos me arrebata
el silencio de la noche
todos los tipos de ciclos
todos los ruidos del día?
¿con cuáles razones me convoca en otro sitio
en ningún sitio
para qué?
¿con qué amor tan sincero me querrá convencer
de que me vaya?
Allá donde no crecen los árboles ¿estará
este pájaro imberbe holgazán
que canta descarado en la ventana
mientras un niño levanta
la vista
quizás
responde?
sábado, 3 de abril de 2010
Receta para qué
Cuando se sienta estallar, dispersarse, diversificarse; cuando se llene sin querer de frases hechas, cuando no sepa qué, cuando se sienta un fuego.
Cuando sienta perder la perspectiva:
corra hasta la balanza y apriete su gravedad contra ella
(es un plato cuadrado y blanco, y un visor digital, nada más)
abríguese en el diálogo numérico de la física tradicional
Mírese los dedos de los pies aplastados contra el suelo
Tome un cable y átese a la tierra
Tenga una conversación con la ley,
existe siempre al menos una ley, una norma, que reza la unión de sus átomos
y el ritmo natural y vacilante de su multiplicación
En las tardes más raras del mundo, cuando salvarse es una cuestión vital
penda de un hilo elástico y cuide el balanceo de sus movimientos
Seguramente caiga a cada momento
y a cada momento suba raudo hacia el cielo
Rellénese de mermelada barata y mándese al horno
estalle en las paredes
suelte humo negro,
Amíguese un poco con su mala calidad
Recuérdese la magia de las cosas simples, pero mágicas
como un poema de cadencia particular
como el vaivén de un abrazo
como el sonido de la noche, entre el susurro y la nada,
entre los montes oscuros y el arrullo del nido
entre los muertos andantes, y la luna de los ojos
azules y abiertos
Mire fijamente
la hierba que crece de la nada
tenga mucho cuidado
con la incomodidad
Bésele las manos a tan bella dama
piense en la señorita que le cobra las cervezas en el supermercado de a la vuelta
píntele algo
camine un poco
déjese estar en ese barro asqueroso
infle un globo de chicle con las malas ideas
que le mascullan en la cabeza
sin lugar a dudas
No diga miedo
Trate de no llorar
Y no tome decisiones
Cuando sienta perder la perspectiva:
corra hasta la balanza y apriete su gravedad contra ella
(es un plato cuadrado y blanco, y un visor digital, nada más)
abríguese en el diálogo numérico de la física tradicional
Mírese los dedos de los pies aplastados contra el suelo
Tome un cable y átese a la tierra
Tenga una conversación con la ley,
existe siempre al menos una ley, una norma, que reza la unión de sus átomos
y el ritmo natural y vacilante de su multiplicación
En las tardes más raras del mundo, cuando salvarse es una cuestión vital
penda de un hilo elástico y cuide el balanceo de sus movimientos
Seguramente caiga a cada momento
y a cada momento suba raudo hacia el cielo
Rellénese de mermelada barata y mándese al horno
estalle en las paredes
suelte humo negro,
Amíguese un poco con su mala calidad
Recuérdese la magia de las cosas simples, pero mágicas
como un poema de cadencia particular
como el vaivén de un abrazo
como el sonido de la noche, entre el susurro y la nada,
entre los montes oscuros y el arrullo del nido
entre los muertos andantes, y la luna de los ojos
azules y abiertos
Mire fijamente
la hierba que crece de la nada
tenga mucho cuidado
con la incomodidad
Bésele las manos a tan bella dama
piense en la señorita que le cobra las cervezas en el supermercado de a la vuelta
píntele algo
camine un poco
déjese estar en ese barro asqueroso
infle un globo de chicle con las malas ideas
que le mascullan en la cabeza
sin lugar a dudas
No diga miedo
Trate de no llorar
Y no tome decisiones
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