Este es el tiempo
cuando la luz era nomás
una compulsión asesinada (un ratón eléctrico en una rueda fija)
una alucinación para los ciegos los desterrados los no nacidos
una máscara riente sobre los rostros de la muerte
la fantochada de los bufones tristes
El sol como una ballesta vacía,
adentro en la boca hilarante
deberán sangrar realmente las llagas de la noche
miércoles, 18 de agosto de 2010
jueves, 5 de agosto de 2010
Anotaciones sobre la muerte
I
La florida muerte de los pobres,
la sobriedad de los muertos ricos
II
El tenaz intento de olvidar
sublimado en altos muros que dividen la ciudad
de los sepulcros
III
Los santos de muchos credos
IV
¡La muerte que sigue sucediendo!
V
La similitud sugerente
en la estética de las tumbas
y las vidrieras
VI
La rara cosa que es la muerte de un niño
VII
Un pozo rectangular hecho en el barro
donde cabe cómodo mi cuerpo
¿o dónde quepo justo yo?
VIII
Las huellas junto a la tierra revuelta (en las tumbas de las flores frescas)
¿Serán las huellas de los que fueron derecho a casa
y ya entran llorando al túnel del olvido?
IX
Los hedores de la carne,
la desfachatez de un hueso
X
La vida que sigue sucediendo
(pero el mejor silencio
susurra en los cementerios)
XI
La obstinada embriaguez de los amigos entrañables
que estampan telegráficas desmesuras en las placas funerarias
XII
La muerte bataclana que a todos seduce al final
XIII
la muerte ajena que nos duele
a todos por igual
la muerte propia
que a todos aterra más que a nadie
XIV
La muerte que no escapa ni a las deudas.
Las miniaturas del amor.
Los poetas
haciendo como que entienden
XV
esa cosa sin nombre
la muerte del hijo
XVI
El amor aturdido
por el cachetazo del despojo,
El negligente rechazo a las partidas
¿Por qué nadie dice jamás
Me encantan las despedidas?
La florida muerte de los pobres,
la sobriedad de los muertos ricos
II
El tenaz intento de olvidar
sublimado en altos muros que dividen la ciudad
de los sepulcros
III
Los santos de muchos credos
IV
¡La muerte que sigue sucediendo!
V
La similitud sugerente
en la estética de las tumbas
y las vidrieras
VI
La rara cosa que es la muerte de un niño
VII
Un pozo rectangular hecho en el barro
donde cabe cómodo mi cuerpo
¿o dónde quepo justo yo?
VIII
Las huellas junto a la tierra revuelta (en las tumbas de las flores frescas)
¿Serán las huellas de los que fueron derecho a casa
y ya entran llorando al túnel del olvido?
IX
Los hedores de la carne,
la desfachatez de un hueso
X
La vida que sigue sucediendo
(pero el mejor silencio
susurra en los cementerios)
XI
La obstinada embriaguez de los amigos entrañables
que estampan telegráficas desmesuras en las placas funerarias
XII
La muerte bataclana que a todos seduce al final
XIII
la muerte ajena que nos duele
a todos por igual
la muerte propia
que a todos aterra más que a nadie
XIV
La muerte que no escapa ni a las deudas.
Las miniaturas del amor.
Los poetas
haciendo como que entienden
XV
esa cosa sin nombre
la muerte del hijo
XVI
El amor aturdido
por el cachetazo del despojo,
El negligente rechazo a las partidas
¿Por qué nadie dice jamás
Me encantan las despedidas?
La casa de la suelta
En la casa de la suerte nunca es un pelo en la frente:
son arañas
Los ruidos en el techo,
lauchas
las breves sombras por el suelo no son hojas secas
son cucarachas
Será que hay espacio para todos
será que el silencio es sólido como la leche
blanco, fresco,
y luminoso
será que alguna nube panzona
nos llovió la señal en la losa
y nos dejó, ladrillos marcados
goteras cantantes
para guiar
para llamar a los incómodos
son arañas
Los ruidos en el techo,
lauchas
las breves sombras por el suelo no son hojas secas
son cucarachas
Será que hay espacio para todos
será que el silencio es sólido como la leche
blanco, fresco,
y luminoso
será que alguna nube panzona
nos llovió la señal en la losa
y nos dejó, ladrillos marcados
goteras cantantes
para guiar
para llamar a los incómodos
jueves, 29 de julio de 2010
Nada es siempre algo
-creo hoy-
El dolor a veces es otras cosas (ilusión, duda, sospecha, expectación)
El dolor a veces no duele
ni cuando es dolor
como hoy -creo-
todo va cambiando y como en una casualidad insorprendente
nos lleva un paseo (no podría decir que soy llevada, o que me llevás)
por una cinta color tiza
de cosas que pasan
y son corrientes
-como el silencio, a veces-
Nos miramos los zapatos
oyendo el crujido como de hojas secas
de las bocamangas
La imaginación o el aire no sé bien
disparan un abrazo de tres
que no nos damos
A Ana
A Pancho
El dolor a veces es otras cosas (ilusión, duda, sospecha, expectación)
El dolor a veces no duele
ni cuando es dolor
como hoy -creo-
todo va cambiando y como en una casualidad insorprendente
nos lleva un paseo (no podría decir que soy llevada, o que me llevás)
por una cinta color tiza
de cosas que pasan
y son corrientes
-como el silencio, a veces-
Nos miramos los zapatos
oyendo el crujido como de hojas secas
de las bocamangas
La imaginación o el aire no sé bien
disparan un abrazo de tres
que no nos damos
A Ana
A Pancho
martes, 8 de junio de 2010
nunca es otra vez
¿qué
te hostiga todavía desde un pasado que ya no existe? ¿quién nombra el miedo
en la réplica
tantas veces? ¿quién dijo que tenías que traerlo como insignia?
esa imagen te engañó y vos engañaste a esa imagen
a pesar de la arena que se escurría / en cuál empuñadura
no quisiste encarnar la vida
ese rompecabezas roto que ordenabas siempre después
te relamías en tus ahorros que terminaban siempre por enjuagarse
diluidos
No eran más que tiempo.
(algo te sigue buscando / podrías hacer el favor de estarte quieto)
¿otra vez el azar en unos ojos raros te llama? aunque es endeble tu vigilia, desde el cuerpo aterido y somnoliento el niño siempre mira
los colores se quieren derramar allende el estrecho vaso imaginario
¿no es ésta otra vez la primera? ¿has visto acaso a un gesto repetirse
(un miedo exacto o el temblor de una llegada
justo antes)?
no es posible mirar nada dos veces y sin embargo
removés la pintura de un balde seco / tratando de encontrar
un mural con el mapa
te hostiga todavía desde un pasado que ya no existe? ¿quién nombra el miedo
en la réplica
tantas veces? ¿quién dijo que tenías que traerlo como insignia?
esa imagen te engañó y vos engañaste a esa imagen
a pesar de la arena que se escurría / en cuál empuñadura
no quisiste encarnar la vida
ese rompecabezas roto que ordenabas siempre después
te relamías en tus ahorros que terminaban siempre por enjuagarse
diluidos
No eran más que tiempo.
(algo te sigue buscando / podrías hacer el favor de estarte quieto)
¿otra vez el azar en unos ojos raros te llama? aunque es endeble tu vigilia, desde el cuerpo aterido y somnoliento el niño siempre mira
los colores se quieren derramar allende el estrecho vaso imaginario
¿no es ésta otra vez la primera? ¿has visto acaso a un gesto repetirse
(un miedo exacto o el temblor de una llegada
justo antes)?
no es posible mirar nada dos veces y sin embargo
removés la pintura de un balde seco / tratando de encontrar
un mural con el mapa
lunes, 17 de mayo de 2010
Sobre el ritmo (y las urgencias aparentes)
1.
qué nos pasa que tardar
nombra el simple acto de usar
tiempo para algo
y a la vez usarlo, pero demasiado
2.
tardanza se llaman la acción
y el efecto de tardar
es decir que tardar
es actuar, pero medido en tiempo
3.
la verdad de las mil maneras
es la verdad siempre vigente
se llama ritmo, la queramos o no
qué nos pasa que tardar
nombra el simple acto de usar
tiempo para algo
y a la vez usarlo, pero demasiado
2.
tardanza se llaman la acción
y el efecto de tardar
es decir que tardar
es actuar, pero medido en tiempo
3.
la verdad de las mil maneras
es la verdad siempre vigente
se llama ritmo, la queramos o no
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